sábado, enero 08, 2005

Un amanecer más que una noche

En mi familia, hacemos de la noche de reyes una auténtica fiesta..Nos reunimos los veintitantos en la casa de los abuelos en el pueblo..Mientras los reyes colocan los regalos en el inmenso salón, los niños esperan impacientes en el piso de arriba..Es una gozada ver las caras con las que bajan por las escaleras, mezcla de ilusión y duda, prestos a recoger sus regalos..Son ellos los primeros en empezar a desenvolver paquetes y en empezar a inundar el salón con juguetes y papeles rotos..Viéndolos con esa inocencia, se plantea uno la certeza de aquello de que en la vida lo mejor nos lo ponen al principio..Luego llega el turno de los mayores..Hace unos años decidimos hacer el amigo invisible, porque nos regalábamos todos a todos, y encontrar regalos para veintitantos, no deja de ser una tarea tan ardua como desorbitada económicamente hablando..Entonces lo primero es meter todos los regalos del invisible en una bolsa con el nombre de la persona hacia quien va dirigido..Cuando están todos, mi tía coge la bolsa y como si de un sorteo se tratara, va sacando un regalo, lee el nombre y se lo da al afortunado..Cuando todos hemos recibido el regalo del invisible, toca el segundo acto..Y el segundo acto consiste en seguir abriendo regalos, pero esta vez, los que nos hacemos entre los más cercanos..Empieza la abuela, ya que aparte de ser la cabeza visible de todo esto, cumple años ese mismo día, con lo cual..Luego continua el abuelo..y luego uno a uno por riguroso orden de edad, hasta que todos hemos recibido lo que nos correspondía.. Una frase se repite casi a cada regalo: “..lo que yo quería..” y de vez en cuando se nos escapa alguna lagrimilla cuando algún paquete va con dedicatoria incluida..(hace unos años las prohibimos porque aquello parecía una tragedia cada vez que había que leer, pero aun así alguno se salta las prohibiciones..)....Y cuando ya hemos acabado, llega el gran broche final con el chocolate ( a eso de las siete de la mañana más o menos ) con el que nos deleita la abuela..Más que una noche, un amanecer inolvidable año tras año, en donde lo de menos son los regalos y lo de más, compartir incertidumbres, risas, besos, abrazos, y emociones (sobretodo emociones) junto a todos los míos..Ellos sí que son un gran regalo..

2 comentarios:

  1. Desde luego que sí que aprovecháis bien esa noche, es una suerte, me alegro mucho tío. Un saludo

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  2. Ya sabes la envidia que me das..

    Cuida mucho ese regalo, es un tesoro demasiado grande.

    besos bonito

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